Salir de lo común

Nunca he entendido demasiado bien eso de viajar siguiendo una lista. No porque no merezca la pena conocer los lugares que todo el mundo quiere visitar, sino porque a mí siempre me ha atraído un poco más lo que hay detrás. Un país que no estaba entre mis planes, una cultura que desconozco, una ciudad de la que apenas había oído hablar o ese pequeño rincón que alguien local te recomienda casi por casualidad.


No busco lugares donde nadie haya estado. A estas alturas, eso sería complicado. Busco lugares donde todavía pueda sentir que estoy descubriendo algo. Salirme un poco de la ruta, mezclarme con la vida local, probar, preguntar, equivocarme y dejar espacio para que el viaje tenga algo de inesperado. Porque para mí, viajar también es eso: no saber exactamente qué vas a encontrar y tener ganas de descubrirlo.